
← 365 con Dios3 sep · 1 u 03 min
3 Set - Promesa 246 | No fuiste creado para pelear solo
A veces lo que llamamos independencia no es fortaleza. Es una herida que aprendió a funcionar sola.
Te acostumbraste a decir: “yo puedo”, “yo me encargo”, “no quiero molestar a nadie”. Pero Eclesiastés 4 nos recuerda que hay batallas que Dios nunca tuvo la intención de que peleáramos solos.
“Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarle… mejor todavía si son tres, porque una cuerda triple no se corta fácilmente.” Eclesiastés 4:9-12 NTV
Quizá llevas días diciéndole a Dios: “Ayúdame”, y Él ya comenzó a responderte.
Solo que estabas esperando un milagro y Dios te mandó una persona.
Una llamada.
Una amiga.
Una conversación.
Alguien que te preguntó: “¿Cómo estás realmente?”
No toda ayuda de Dios llega de una manera espectacular. Algunas veces llega caminando hacia ti.
Pedir ayuda no significa que tu fe falló. A veces significa que finalmente entendiste para qué Dios creó la comunidad.
Porque ir solo puede parecer más sencillo… hasta que llega una caída que no puedes detener por tus propias fuerzas.