
← 365 con Dios4 sep · 57 min
4 Set - Promesa 247 | Hay una tristeza que te salva
Hay lágrimas que te hunden y lágrimas que te despiertan.
La diferencia no siempre está en cuánto duele, sino en hacia dónde te lleva ese dolor.
2 Corintios 7:10 me recordó algo poderoso: la tristeza que nos lleva a Dios no viene a destruirnos; puede convertirse en el comienzo de una transformación.
Porque la culpa dice: “hice algo mal”.
La vergüenza dice: “yo soy lo malo”.
Pero la gracia de Dios dice: “Ven. Todavía puedes regresar, reparar, aprender y comenzar otra vez”.
A veces le pedimos a Dios una ventana para mirar lo que otros están haciendo mal… y Dios nos entrega un espejo.
Y aunque confrontarnos duele, también puede sanarnos.
Tu error no tiene que convertirse en tu identidad.
Tu fracaso no tiene que convertirse en tu destino.
Y arrepentirse no significa quedarte llorando frente a lo que hiciste; significa levantarte y comenzar a caminar en otra dirección.
Las lecturas son: