
← Penitencia3 days ago · 54 min
Me quitaron a mi pequeñita: mis hijos m devolviron la vida - Nelson Vargas | Sobrevivientes 2
Levantaron a "Silvita" saliendo de la escuela. En ese momento, la vida de Nelson Vargas se partió en dos.
El 7 de septiembre de 2007 le quitaron lo más amado que tenía. Silvia salía del colegio cuando fue secuestrada. Nelson estaba en una de sus sucursales cuando llegó la mamá de la niña a buscarlo. De inmediato se comunicó con el gobierno de Calderón. De inmediato empezó la pesadilla.
Quince meses de negociación. De amenazas. De terror psicológico. Le pedían 30 millones de pesos y nunca pudieron demostrarle que su hija seguía viva. Nunca llegó nada. Las autoridades le exigían silencio: que si hablaba, la matarían. Y Nelson calló. Esperó. Confió. Fue el error que cargó por años.
Cuando al fin salió a los medios y gritó lo que le salió del corazón —que no tenían madre— en una semana aparecieron los restos de Silvita. Peña Nieto lo había llamado en la madrugada para darle la noticia. Nelson está convencido de que las autoridades ya sabían y le estaban dando largas. García Luna lo citó después a su bunker para regañarlo por haber hablado. Su hijo Nelson estaba sentado a su lado. Casi lo logra. Sí.
Desde 2007 hasta el 2010, Nelson estuvo muerto. No en cuerpo, pero sí en todo lo demás. Tres años sin reaccionar. Hasta que un día vio a sus hijos sufriendo por verlo así y decidió: va a rehacer su vida. Va a seguir de pie.
Hoy tiene 84 años, ocho hijos, seis nietos y 18 sucursales de natación. Sigue llevando jóvenes a competencias, construyendo comunidad, haciendo lo que le apasiona. Porque la vida de los que ama es lo único que lo mantiene en pie.
00:00:00 – 00:02:12 | Decidí sobrevivir
00:03:02 – 00:07:08 | El secuestro de Silvita
00:07:35 – 00:11:10 | "No tienen madre"
00:11:52 – 00:16:22 | 20 años sin sentencia
00:26:36 – 00:29:53 | Mis hijos, mi motor
¿Han pasado 20 años? Sí. ¿Tienen sentencia los asesinos de Silvita? No. Nelson cambiaría todo —sus sucursales, sus logros, todo— por la vida de su niña. Pero como eso no es posible, sigue luchando. No los ha perdonado. Pero tampoco los odia. Solo busca justicia antes de irse de este mundo.