Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexión viernes 17 de julio de 2026. El deber ser de cada uno.

Reflexión viernes 17 de julio de 2026. El deber ser de cada uno.18. Juli6 Min.

<p>Primera lectura</p><p>Is 38, 1-6. 21-22. 7-8</p><p><br /></p><p>He escuchado tu plegaria y visto tus lágrimas</p><p><br /></p><p>Lectura del libro de Isaías.</p><p><br /></p><p>EN aquellos días, el rey Ezequías enfermó mortalmente.</p><p>El profeta Isaías, hijo de Amós, vino a decirle:</p><p>«Esto dice el Señor: “Pon orden en tu casa, porque vas a morir y no vivirás”».</p><p>Ezequías volvió la cara a la pared y oró al Señor:</p><p>«¡Ah, Señor!, recuerda que he caminado ante ti con sinceridad y corazón íntegro; que he hecho lo que era recto a tus ojos».</p><p>Y el rey se deshizo en lágrimas.</p><p>Le llegó a Isaías una palabra del Señor en estos términos:</p><p>«Ve y di a Ezequías: “Esto dice el Señor, el Dios de tu padre David: He escuchado tu plegaria y visto tus lágrimas. Añadiré otros quince años a tu vida y te libraré, a ti y a esta ciudad, de la mano del rey de Asiria y extenderé mi protección sobre esta ciudad”».</p><p>Isaías dijo:</p><p>«Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen a la llaga para que se cure».</p><p>Ezequías dijo:</p><p>«¿Cuál es la prueba de que podré subir a la casa del Señor?».</p><p>Respondió Isaías:</p><p>«La señal que el Señor te envía de que cumplirá lo prometido será esta:</p><p>Haré retroceder diez gradas la sombra en la escalera de Ajaz, que se había alargado por efecto del sol».</p><p>Y el sol retrocedió las diez gradas que había avanzado sobre la escalera.</p><p><br /></p><p>Palabra de Dios.</p><p>Salmo</p><p>Is 38, 10. 11. 12abcd. 16bcd (R.: cf. 17b)</p><p><br /></p><p>R. Tú, Señor, detuviste mi alma para que no pereciese.</p><p><br /></p><p>V. Yo pensé: «En medio de mis días</p><p>tengo que marchar hacia las puertas del abismo;</p><p>me privan del resto de mis años». R.</p><p><br /></p><p>V. Yo pensé: «Ya no veré más al Señor</p><p>en la tierra de los vivos,</p><p>ya no miraré a los hombres</p><p>entre los habitantes del mundo». R.</p><p><br /></p><p>V. Levantan y enrollan mi vida</p><p>como una tienda de pastores.</p><p>Como un tejedor, devanaba yo mi vida,</p><p>y me cortan la trama. R.</p><p><br /></p><p>V. ¡Señor, en ti espera mi corazón!,</p><p>que se reanime mi espíritu.</p><p>Me has curado, me has hecho revivir. R.</p><p>Aclamación</p><p>R. Aleluya, aleluya, aleluya.</p><p>V. Mis ovejas escuchan mi voz —dice el Señor—, y yo las conozco, y ellas me siguen. R.</p><p>Evangelio</p><p>Mt 12, 1-8</p><p><br /></p><p>El Hijo del hombre es señor del sábado</p><p><br /></p><p>Lectura del santo Evangelio según san Mateo.</p><p><br /></p><p>EN aquel tiempo, atravesó Jesús en sábado un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas.</p><p>Los fariseos, al verlo, le dijeron:</p><p>«Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado».</p><p>Les replicó:</p><p>«¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes de la proposición, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino solo a los sacerdotes.</p><p>¿Y no han leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa?</p><p>Pues les digo que aquí hay uno que es más que el templo.</p><p>Si comprendieran lo que significa “quiero misericordia y no sacrificio”, no condenarían a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado».</p><p><br /></p><p>Palabra del Señor.</p>