
← Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.19. Juli · 6 Min.
Reflexión Domingo 19 de julio de 2026. Que lo bueno nos llene la vida.
<p>Primera lectura</p><p>Sab 12, 13. 16-19</p><p><br /></p><p>Concedes el arrepentimiento a los pecadores</p><p><br /></p><p>Lectura del libro de la Sabiduría.</p><p><br /></p><p>FUERA de ti no hay otro Dios que cuide de todo,</p><p>a quien tengas que demostrar que no juzgas injustamente.</p><p>Porque tu fuerza es el principio de la justicia</p><p>y tu señorío sobre todo te hace ser indulgente con todos.</p><p>Despliegas tu fuerza ante el que no cree en tu poder perfecto</p><p>y confundes la osadía de los que lo conocen.</p><p>Pero tú, dueño del poder, juzgas con moderación</p><p>y nos gobiernas con mucha indulgencia,</p><p>porque haces uso de tu poder cuando quieres.</p><p>Actuando así, enseñaste a tu pueblo</p><p>que el justo debe ser humano</p><p>y diste a tus hijos una buena esperanza,</p><p>pues concedes el arrepentimiento a los pecadores.</p><p><br /></p><p>Palabra de Dios.</p><p>Salmo</p><p>Sal 85, 5-6. 9-10. 15-16a (R.: 5a)</p><p><br /></p><p>R. Tú, Señor, eres bueno y clemente.</p><p><br /></p><p>V. Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,</p><p>rico en misericordia con los que te invocan.</p><p>Señor, escucha mi oración,</p><p>atiende a la voz de mi súplica. R.</p><p><br /></p><p>V. Todos los pueblos vendrán</p><p>a postrarse en tu presencia, Señor;</p><p>bendecirán tu nombre:</p><p>«Grande eres tú, y haces maravillas;</p><p>tú eres el único Dios». R.</p><p><br /></p><p>V. Pero tú, Señor,</p><p>Dios clemente y misericordioso,</p><p>lento a la cólera, rico en piedad y leal,</p><p>mírame, ten compasión de mí. R.</p><p>Segunda lectura</p><p>Rom 8, 26-27</p><p><br /></p><p>El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables</p><p><br /></p><p><br /></p><p>Evangelio</p><p>Mt 13, 24-43 (forma larga)</p><p><br /></p><p>Déjenlos crecer juntos hasta la siega</p><p><br /></p><p>Lectura del santo Evangelio según san Mateo.</p><p><br /></p><p>EN aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente diciendo:</p><p>«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo:</p><p>“Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”.</p><p>Él les dijo:</p><p>“Un enemigo lo ha hecho”.</p><p>Los criados le preguntan:</p><p>“¿Quieres que vayamos a arrancarla?”.</p><p>Pero él les respondió:</p><p>“No, que al recoger la cizaña pueden arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla, y el trigo almacénenlo en mi granero”».</p><p>Les propuso otra parábola:</p><p>«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un árbol hasta el punto de que vienen los pájaros del cielo a anidar en sus ramas».</p><p>Les dijo otra parábola:</p><p>«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta».</p><p>Jesús dijo todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les hablaba nada, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta:</p><p>«Abriré mi boca diciendo parábolas;</p><p>anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo».</p><p>Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:</p><p>«Explícanos la parábola de la cizaña en el campo».</p><p>Él les contestó:</p><p>«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: