
← Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.16. Juli · 5 Min.
Reflexión miércoles 15 de julio de 2026. Grandeza y pequeñez.
<p>Primera lectura</p><p>Is 10, 5-7. 13-16</p><p><br /></p><p>¿Se enorgullece el hacha contra quien corta con ella?</p><p><br /></p><p>Lectura del libro de Isaías.</p><p><br /></p><p>ESTO dice el Señor:</p><p>«¡Ay de Asiria, vara de mi ira!</p><p>¡Mi furor es bastón entre sus manos!</p><p>Lo envío contra una nación impía,</p><p>lo mando contra el pueblo que provoca mi cólera,</p><p>para saquearlo y despojarlo,</p><p>para hollarlo como barro de las calles.</p><p>Pero él no lo entiende así,</p><p>no es eso lo que piensa en su corazón,</p><p>sino exterminar, aniquilar naciones numerosas.</p><p>Porque se decía: “Con la fuerza de mi mano lo he hecho,</p><p>con mi saber, porque soy inteligente.</p><p>He borrado las fronteras de las naciones,</p><p>he saqueado sus tesoros</p><p>y, como un héroe, he destronado a sus señores.</p><p>Mi mano ha alcanzado a las riquezas de los pueblos,</p><p>como si fueran un nido;</p><p>como quien recoge huevos abandonados,</p><p>recogí toda su tierra.</p><p>Ninguno batió el ala,</p><p>ninguno abrió el pico para piar”.</p><p>¿Se enorgullece el hacha contra quien corta con ella?</p><p>¿Se gloría la sierra contra quien la mueve?</p><p>¡Como si el bastón moviera a quien lo sostiene,</p><p>o la vara sostuviera a quien no es de madera!</p><p>Por eso, el Señor, Dios del universo,</p><p>debilitará a los hombres vigorosos</p><p>y bajo su esplendor</p><p>encenderá un fuego abrasador».</p><p><br /></p><p>Palabra de Dios.</p><p>Salmo</p><p>Sal 93, 5-6. 7-8. 9-10. 14-15 (R.: 14a)</p><p><br /></p><p>R. El Señor no rechaza a su pueblo.</p><p><br /></p><p>V. Trituran, Señor, a tu pueblo,</p><p>oprimen a tu heredad;</p><p>asesinan a viudas y forasteros,</p><p>degüellan a los huérfanos. R.</p><p><br /></p><p>V. Y comentan: «Dios no lo ve,</p><p>el Dios de Jacob no se entera».</p><p>Entérense, los más necios del pueblo,</p><p>ignorantes, ¿cuándo discurrirán? R.</p><p><br /></p><p>V. El que plantó el oído ¿no va a oír?</p><p>El que formó el ojo ¿no va a ver?</p><p>El que educa a los pueblos ¿no va a castigar?</p><p>El que instruye al hombre ¿no va a saber? R.</p><p><br /></p><p>V. Porque el Señor no rechaza a su pueblo,</p><p>ni abandona su heredad:</p><p>el juicio retornará a la justicia,</p><p>y la seguirán todos los rectos de corazón. R.</p><p>Aclamación</p><p>R. Aleluya, aleluya, aleluya.</p><p>V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra,</p><p>porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R .</p><p>Evangelio</p><p>Mt 11, 25-27</p><p><br /></p><p>Has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a los pequeños</p><p><br /></p><p>Lectura del santo Evangelio según san Mateo.</p><p><br /></p><p>EN aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:</p><p>«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.</p><p>Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».</p><p><br /></p><p>Palabra del Señor.</p>