
← 365 con Dios2 Sept · 1 h 06 min
2 Set - Promesa 245 | Todo a su debido tiempo
¿Alguna vez le has pedido a Dios que se apure?
“Dios, ya esperé demasiado.”
“Ya quiero que esto sane.”
“¿Hasta cuándo?”
Eclesiastés 3 nos recuerda que hay una temporada para todo y que Dios hace todo hermoso en el momento apropiado.
Hay tiempo para sembrar y tiempo para cosechar.
Tiempo para llorar y tiempo para reír.
Tiempo para buscar… y también tiempo para soltar.
Quizá una de las cosas más difíciles de la fe es aceptar que no todo lo que Dios está haciendo puede verse mientras lo está haciendo.
No juzgues toda tu historia por la temporada que estás viviendo hoy.
Un hilo enredado no significa que Dios perdió el diseño.
Tal vez estás esperando una respuesta, una sanidad, una puerta, una restauración… y quisieras adelantar el reloj. Pero hay procesos que no pueden acelerarse sin afectar lo que se está formando.