
← Un Día a la Vez - Un devocional diario de la Palabra de Dios9 sept · 7 min
Débil, aunque ungido
La guerra entre las dos casas se decide sin que David casi mueva un dedo. El norte se desmorona por dentro, con Abner traicionando a un rey débil, y la casa que sube ya muestra sus grietas en la lista de hijos nacidos en Hebrón, donde aparecen Amnón y Absalón. Joab cobra una venganza guardada desde la persecución de ayer y mata a Abner en la puerta de la ciudad, y David confiesa con una honestidad que ningún asesor de imagen permitiría. «Yo hoy estoy débil, aunque ungido rey». El episodio se llama Débil, aunque ungido y camina por esas tres escenas con sus lecciones sobre dejarse confrontar, soltar las cuentas pendientes y confesar la debilidad delante de Dios, con el Salmo 51 de fondo. Vale la pena oírlo. Es una producción de la Iglesia Bíblica Soberana Gracia en Santa Marta, Colombia.