Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexión miércoles 22 de julio de 2026. Maria Magdalena.

Reflexión miércoles 22 de julio de 2026. Maria Magdalena.22 jul5 min

<p>Primera lectura</p><p>Cant 3, 1-4b (opción 1)</p><p><br /></p><p>Encontré al amor de mi alma</p><p><br /></p><p>Lectura del libro del Cantar de los Cantares.</p><p>ESTO dice la esposa:</p><p>«En mi lecho, por la noche,</p><p>buscaba al amor de mi alma;</p><p>lo buscaba, y no lo encontraba.</p><p>“Me levantaré y rondaré por la ciudad,</p><p>por las calles y las plazas,</p><p>buscaré al amor de mi alma”.</p><p>Lo busqué y no lo encontré.</p><p>Me encontraron los centinelas</p><p>que hacen la ronda por la ciudad.</p><p>“¿Han visto al amor de mi alma?”.</p><p>En cuanto los hube pasado,</p><p>encontré al amor de mi alma».</p><p><br /></p><p>Palabra de Dios.</p><p><br /></p><p>2 Cor 5, 14-17 (opción 2)</p><p><br /></p><p>Ahora ya no conocemos a Cristo según la carne</p><p><br /></p><p>Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.</p><p><br /></p><p>HERMANOS:</p><p>Nos apremia el amor de Cristo al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron.</p><p>Y Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos.</p><p>De modo que nosotros desde ahora no conocemos a nadie según la carne; si alguna vez conocimos a Cristo según la carne, ahora ya no lo conocemos así.</p><p>Por tanto, si alguno está en Cristo es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo.</p><p><br /></p><p>Palabra de Dios.</p><p>Salmo</p><p>Sal 62, 2. 3-4. 5-6. 8-9 (R.: cf. 2b)</p><p><br /></p><p>R. Mi alma está sedienta de ti, Dios mío.</p><p><br /></p><p>V. Oh, Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,</p><p>mi alma está sedienta de ti;</p><p>mi carne tiene ansia de ti,</p><p>como tierra reseca, agostada, sin agua. R.</p><p><br /></p><p>V. ¡Cómo te contemplaba en el santuario</p><p>viendo tu fuerza y tu gloria!</p><p>Tu gracia vale más que la vida,</p><p>te alabarán mis labios. R.</p><p><br /></p><p>V. Toda mi vida te bendeciré</p><p>y alzaré las manos invocándote.</p><p>Me saciaré de manjares exquisitos,</p><p>y mis labios te alabarán jubilosos. R.</p><p><br /></p><p>V. Porque fuiste mi auxilio,</p><p>y a la sombra de tus alas canto con júbilo.</p><p>Mi alma está unida a ti,</p><p>y tu diestra me sostiene. R.</p><p>Aclamación</p><p>R. Aleluya, aleluya, aleluya.</p><p>V. «¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?» «A mi Señor glorioso, la tumba abandonada». R.</p><p>Evangelio</p><p>Jn 20, 1-2. 11-18</p><p><br /></p><p>Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?</p><p><br /></p><p>Lectura del santo Evangelio según san Juan.</p><p><br /></p><p>EL primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.</p><p>Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:</p><p>«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».</p><p>Estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.</p><p>Ellos le preguntan:</p><p>«Mujer, ¿por qué lloras?».</p><p>Ella les contesta:</p><p>«Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».</p><p>Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.</p><p>Jesús le dice:</p><p>«Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?».</p><p>Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta:</p><p>«Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré».</p><p>Jesús le dice:</p><p>«¡María!».</p><p>Ella se vuelve y le dice:</p><p>«¡Rabbuní!», que significa: «¡Maestro!».</p><p>Jesús le dice:</p><p>«No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, anda, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre de ustedes, al Dios mío y Dios de ustedes”».</p><p>María la Magdalena fue y anunció a los discípulos:</p><p>«He visto al Señor y ha dicho esto».</p><p><br /></p><p>Palabra del Señor.</p>