
← Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.19 jul · 5 min
Reflexión sábado 18 de julio de 2026. Lo malo se planea en la oscuridad.
<p>Primera lectura</p><p>Miq 2, 1-5</p><p><br /></p><p>Desean los campos y se apoderan de las casas</p><p><br /></p><p>Lectura de la profecía de Miqueas.</p><p><br /></p><p>¡AY de los que traman el crimen</p><p>y planean pérfidas acciones en sus camas!</p><p>En cuanto apunta el día las ejecutan,</p><p>porque tienen poder.</p><p>Desean campos y los roban,</p><p>casas, y se apoderan de ellas;</p><p>oprimen al cabeza de familia</p><p>y a los suyos,</p><p>explotan al ciudadano y sus bienes.</p><p>Por tanto, esto dice el Señor:</p><p>«Yo también tramo</p><p>contra estas gentes un mal</p><p>del que no podrán apartar el cuello</p><p>y no andarán con la cabeza alta,</p><p>pues serán malos tiempos aquellos.</p><p>Aquel día les dedicarán una sátira,</p><p>se cantará una elegía que diga:</p><p>“Estamos totalmente perdidos,</p><p>pues se reparte el lote de mi pueblo;</p><p>¿cómo se volverá hacia mí</p><p>para restituir nuestros campos</p><p>que ahora está repartiendo?”.</p><p>Por ello, no tendrás quien te eche a suertes</p><p>un lote en la asamblea del Señor».</p><p><br /></p><p>Palabra de Dios.</p><p>Salmo</p><p>Sal 9, 22-23. 24-25. 28-29. 35 (R.: 33b)</p><p><br /></p><p>R. No te olvides de los humildes, Señor.</p><p><br /></p><p>V. ¿Por qué te quedas lejos, Señor,</p><p>y te escondes en el momento del aprieto?</p><p>En su soberbia el impío oprime al infeliz</p><p>y lo enreda en las intrigas que ha tramado. R.</p><p><br /></p><p>V. El malvado se gloría de su ambición,</p><p>el codicioso blasfema y desprecia al Señor.</p><p>El malvado dice con insolencia:</p><p>«No hay Dios que me pida cuentas». R.</p><p><br /></p><p>V. Su boca está llena de maldiciones,</p><p>de engaños y de fraudes;</p><p>su lengua encubre maldad y opresión;</p><p>en el zaguán se sienta al acecho,</p><p>para matar a escondidas al inocente. R.</p><p><br /></p><p>V. Pero tú ves las penas y los trabajos,</p><p>tú miras y los tomas en tus manos.</p><p>A ti se encomienda el pobre,</p><p>tú socorres al huérfano. R.</p><p>Aclamación</p><p>R. Aleluya, aleluya, aleluya.</p><p>V. Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo,</p><p>y ha puesto en nosotros el mensaje de la reconciliación. R.</p><p>Evangelio</p><p>Mt 12, 14-21</p><p><br /></p><p>Les mandó que no lo descubrieran. Así se cumplió lo dicho por el profeta</p><p><br /></p><p>Lectura del santo Evangelio según san Mateo.</p><p><br /></p><p>EN aquel tiempo, al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús.</p><p>Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos lo siguieron.</p><p>Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran.</p><p>Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías:</p><p>«Miren a mi siervo, mi elegido,</p><p>mi amado, en quien me complazco.</p><p>Sobre él pondré mi espíritu</p><p>para que anuncie el derecho a las naciones.</p><p>No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz</p><p>por las calles.</p><p>La caña cascada no la quebrará,</p><p>la mecha vacilante no la apagará,</p><p>hasta llevar el derecho a la victoria;</p><p>en su nombre esperarán las naciones».</p><p><br /></p><p>Palabra del Señor.</p>