Podcast Catolicos en Camino

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Santo Evangelio Diario 5 de octubre Mons Enrique Diaz Diaz

Santo Evangelio Diario 5 de octubre Mons Enrique Diaz Diaz6 Oct5 min

<p>5 Octubre </p><p>Santa Faustina Kowalska </p><p>Gálatas 1, 6-12: “No he recibido ni aprendido de hombre alguno el Evangelio, sino por </p><p>revelación de Jesucristo” </p><p>Salmo 110: “Alabemos al Señor de todo corazón” </p><p>San Lucas 10, 25-37: “¿Quién es mi prójimo?” </p><p>“¿Quién es mi prójimo?”, resuena la pregunta hoy día, queriendo escabullirnos de las </p><p>graves obligaciones que tenemos frente a los hermanos. Seguramente los ladrones que </p><p>apalearon y robaron a aquel caminante, no pensaron nunca que fuera su prójimo, sino </p><p>solamente miraron sus ganancias y descargaron el odio que albergaban en su corazón. </p><p>No pensaron que era su prójimo. Y resuena con cercanía la respuesta cortante de Caín </p><p>cuando Dios le preguntaba dónde estaba su hermano: “¿Acaso soy yo el guardián de mi </p><p>hermano?”. Negar al hermano, negar al prójimo, no querer reconocer al otro, es la </p><p>primera de las justificaciones que tenemos para dejarlo tirado en el camino, buscando </p><p>nuestras ambiciones. “¿Quién es mi prójimo?”, seguramente eso mismo diría el levita </p><p>que conocía al dedillo todos los escondrijos del derecho, pero no era capaz de mirar el </p><p>dolor y las heridas del hermano. Hoy también nos escondemos en argumentos y leyes </p><p>para no atender al hermano. “¿Quién es mi prójimo?”, se quedaría pensando el </p><p>sacerdote mientras se preparaba a ofrecer los sacrificios en el templo, olvidando a los </p><p>profetas que dicen claramente: el sacrificio que yo quiero es que mires a tu hermano en </p><p>necesidad, que no cometas injusticia, que tengas un corazón atento a su dolor. “¿Quién </p><p>es mi prójimo?”, sólo el samaritano se atreve a responder esta pregunta en su corazón. </p><p>Él sabe mucho del dolor del desprecio porque lo han condenado y dejado fuera de la </p><p>salvación, él ha sido acusado de impuro y gentil, él ha sufrido la discriminación por eso </p><p>puede entender que aquel herido y robado es su hermano. Por eso lo sana, lo carga y lo </p><p>lleva a un lugar seguro, porque lo ha percibido como su hermano. “¿Quién es mi </p><p>prójimo?”, no sé si el posadero se hiciera esta pregunta, o si solamente se haría la </p><p>pregunta de cuánto ganaría con este nuevo huésped que puede permanecer algunos días. </p><p>¿Qué captaría el doctor de la ley al escuchar esta narración? Creo que Jesús hoy nos </p><p>dice a nosotros también: “Anda y haz lo mismo que el samaritano”. Es decir descubre